Blogue de Gracia e de Anxo, blogue de pingas e de icebergs, do que nos preocupa ou nos chama a atención, de biblioteca e de aula.

Amosando publicacións coa etiqueta Visor. Amosar todas as publicacións
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11/05/15

Chatterton


Elena Medel conseguiu con Chatterton o "XXVI Premio Fundación Loewe a la Creación Joven", libro que publica Visor e que a min particularmente gustoume menos que Tara.  O libro destaca polo desengano que supón o paso do tempo, un tempo marcado pola crise e a precariedade laboral. É dicir, polo fracaso. Un fracaso que vén determinado pola ruptura sentimental, pola falta de traballo, polo regreso á casa paterna. Porén, hai unha luz ao final do túnel. Como hai luz dende a perspectiva feminina que constrúe o poemario, fillo de moitas nais que a autora ama ler (Sylvia Plath, Ángela Figuera, Marianne Moore, Anne Sexton...). Un libro de poesía suxestivo e rotundo onde hai, xa, cicatrices. Esas que a idade nos vai pousando na face. Quizais sexan engurras.


Hai un poema dedicado a Thomas Chatterton, escritor inglés que se suicidou con 17 anos e que encarna o espírito do romanticismo.

CHATTERTON
Mentí durante diecisiete años. Mentí después
en todos mis poemas. He mentido durante los diez
años siguientes. Acércate, soy
como tú. Escucha cómo late mi corazón
perverso: mudanzas en platitos
de papilla de mamá. Aliméntame,
compréndeme, yo vestía unas ropas que nunca fueron mías,
yo escribía en un idioma ajeno, pequeña, tonta,
qué mal memoricé: con mis poemas levanté un imperio.
Pero todo acabó. ¿Quién soy ahora?
Engañaste durante diecisiete años; antes de los míos
comencé yo a mentir. Un abanico con telas del Oriente
para mi hermana. Para mi madre araña compraré moldes de costura.
Tabaco que recubra los pulmones de mi padre. ¿Quién soy realmente
ahora? He soñado contigo algunas noches.
Te prometo que si salgo visitaré tu tumba. Ahora sí que
no miento. Ahora sí que no.

02/05/15

Hecho en falta

 Descubrir a Juan Bonilla vén de ser toda unha revelación marabillosa: encantoume! Hecho en falta é un libro de "Poesía reunida" que publica Visor. Gustáronme todos os poemas, teño tantos marcados que non sei nin cal copiar para deixarvos aquí. Claro, por lacazanería, traereivos un curto, pero quizais o meu preferido sexa "El combate del siglo". É un poesía cargada de ironía, con parodias, con xogos de aparencias, tratando toda clase de temas de xeito inesperado: filosofía, amor, sexo, personaxes célebres, DNI... Pero o mellor é que resulta unha poesía cercana, sen artificios rimbombantes nin escuridades sorpresivas. É unha poesía que "chega". E o mellor é que chega para quedar. Porque nos seus poemas hai profundidade na que mergullarse mentres se contempla o que hai arredor, porque é o suficientemente hábil para combinar imaxes coa forza do cotián. E ademais hai humor, sarcasmo, acidez, mesmo utiliza as expresións tópicas para roubarlles xogos que as volven do revés. Resulta que na súa poesía, como na vida, hai sorpresa. Perplexidade: 
“En todas partes esta sensación 
de haberme presentado disfrazado a una fiesta de disfraces 
que fue desconvocada sin que nadie me avisara”.


 Solo una cosa
                         queda de aquel amor:
                                                                aún leo tu horóscopo.


QUIEN TE CONOCE

Sólo quien te hace temblar de placer te conoce.
Quien consigue que te libres de las letras de tu nombre.
Quien te transforma en música, en un dios-nadie.
Sólo ese te conoce.

Quien se sube hasta el borde del pensamiento,
le roba las esquinas a la cárcel tiempo,
te deja en las cornisas del alma, en el abismo
donde ser significa no ser más uno mismo.
Sólo ese te conoce.

03/09/13

En la avanzada juventud



 A nosa colaboradora Carme tráenos neste comezo de curso un fermoso libro de poemas que todo o mundo debería ler. Eu fíxenlle caso!


O orgullo de ser muller, a celebración da feminidade e da sexualidade, a madurez asumida con plenitude, humor e dozura (“ A mis sesenta años/soy una mujer en avanzado estado de juventud”), o gozo e as dúbidas que xorden na crianza dos fillos e fillas, xunto co poder da palabra poética (“ Invento el amor porque soy poeta/ y las palabras son el palacio del humo/en el que vivo/con el que hago y deshago la realidad”) son algunhas das claves do último poemario de Gioconda Belli, En la avanzada juventud  (Visor, 2013).
                A orixe desta obra, en palabras da autora, foi unha “especie de catarse fronte a unha forte depresión sufrida pola situación política do país, Nicaragua”, do cal  di que “ lle doe en todo o corpo” e esa esperanza no futuro e a mágoa polo presente da patria está en moitos dos versos que lemos.
                Son varios os  textos que se poderían escoller como definitorios do carácter do libro, pero, entre os nosos preferidos, convén destacar un poema que podería converterse nun himno, non só para o oito de marzo, senón para calquera dos trescentos sesenta e cinco días do ano.
Aí vai!   

OITO DE MARZO
Amanece con día largo el día curvo de las mujeres.
¡Qué poco es un solo día, hermanas,
qué poco, para que el mundo acumule flores frente a
                nuestras casas!
Desde la cuna donde nacimos hasta la tumba donde
                dormiremos
-toda la atropellada ruta de nuestras vidas-
deberían pavimentar de flores para celebrarnos
(que no nos hagan como a la Princesa Diana que no vió, ni oyó
las floridas avenidas prostradas de pena de Londres)
nosotras queremos ver y oler las flores.

Queremos flores de los que no se alegraron cuando
                nacimos hembras
en vez de machos,
Queremos flores de los que nos cortaron el clítoris
y de los que nos vendaron los pies.
Queremos flores de quienes no nos mandaron al colegio
                para que cuidáramos a los
hermanos y ayúdaramos en la cocina.
Flores del que se metió en la cama de noche y nos tapó la
                boca para violarnos mientras
nuestra madre dormía.
Queremos flores del que nos pagó menos por el trabajo
                más pesado
y del que nos despidió cuando estábamos embarazadas.
Queremos flores del que nos condenó a muerte
                forzándonos  a parir
a riesgo de nuestras vidas.
Queremos flores del que se protege del mal pensamiento
obligándonos al velo y a cubrirnos el cuerpo
del que nos prohíbe salir a la calle sin un hombre que nos
                escolte.
Queremos flores de los que nos quemaron por brujas
y nos encerraron por locas
flores del que nos pega, del que se emborracha
del que se bebe irredento el pago de la comida del mes.
Queremos flores de las que intrigan y levantan falsos
flores de las que se ensañan contra sus hijas, sus madres y
                sus nueras
y albergan ponzoña en su corazón para los de su mismo
                género.

Tantas flores serían necesarias para secar los húmedos
                pantanos
donde el agua de nuestros ojos se hace lodo;
arenas movedizas tragándonos y escupiéndonos,
de las que tenaces, una  a una, resurgiremos.

Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres.
Queremos flores hoy. Cuánto nos corresponde.
El jardín del que nos expulsaron.

01/05/12

Mientras tanto dame la mano

 Hai persoas que son así de espléndidas e cumpridoras, coma a nosa especial colaboradora Carme Moure. Cada día 1 está aquí para falarnos dunha súa lectura. Moitas grazas, Carme!

Mientras tanto dame la mano (2004) de Kirmen Uribe, está publicado na Colección Visor de Poesía, nunha edición bilingüe euskera-castelán. 
É este un poemario patchword, asentado en sete piares polos que discorren anacos da vida cotiá, sendo esta unha especie de viaxe sentimental polo pasado e o presente. Escritos os poemas nun estilo narrativo, van desvelando lembranzas de elementos naturais que xa non están (“”El cerezo”, “En otro tiempo hubo un río aquí”), o recordo da irmá enferma no hospital (“Visita”) e a intuición da desgraza (“Hay un miedo”), as feridas dos que deixan a súa terra na busca dun paraíso prometido (“Mahmud”), a rudeza do pai que fai, pero non di (“Te quiero, no”), o amor maduro (“Manzanas”) e o da infancia (“Amor secreto”), o valor das palabras, tan esquecido ás veces (“No se puede decir”) ou a voz feminina, non podía ser doutro xeito, ante a dor da perda (“El murciélago”). Pero tamén hai espazo para escenas tan evocadoras como a partida de xadrez entre o Gabriel Aresti e o vangardista Marcel Duchamp. 
Xa temos comentado, nalgunha outra ocasión, da oportunidade das citas, e estas, no libro que nos ocupa, permiten falar, non só da conveniencia das mesmas, senón das reflexións que suxiren e dos múltiples camiños que nos abren a distintos nomes da literatura. Unha mostra: “A felicidade. Ese trabajador por horas” (Anne Sexton). 
Poderían ser moitos os versos escollidos, pero hoxe van estes: “ Incluso estando en las últimas, mi padre/ siempre alababa la vida,/ nos decía que hay que vivir el momento, /que si siempre estás preocupado la vida se te escapa”. 
Pois iso.


                                                                 El río

En otro tiempo hubo un río aquí,
donde ahora hay bancos y losetas.
Hay más de una docena de ríos bajo la ciudad,
si hacemos caso a los más viejos.
Ahora es sólo una plaza en un barrio obrero.
Y tres chopos son la única señal
de que el río sigue ahí abajo.

En cada uno de nosotros hay un río oculto
a punto de desbordarse.
Si no son los miedos, es el arrepentimiento.
Si no son las dudas, la impotencia.

Un viento del Oeste azota los chopos.
La gente avanza a duras penas.
Desde el cuarto piso una mujer mayor
está tirando ropa por la ventana:
tira una camisa negra y una falda de cuadros
y un pañuelo de seda amarillo y unas medias
y aquellos zapatos que llevaba
el día de invierno que llegó del pueblo.
Unos zapatos de charol, blancos y negros.
Sus pies parecían avefrías heladas en la nieve.
Los niños echan a correr tras la ropa.
Al final, ha sacado su vestido de boda,
se ha posado sobre un chopo, torpemente,
como si fuera un pájaro grande.

Se oye un ruido. Se asustan los traseúntes.
El viento ha arrancado de cuajo uno de los chopos.
Las raíces del árbol parecen la mano de una mujer mayor,
que espera que cuanto antes otra mano la acaricie.


TE QUIERO, NO
Aunque trabajó durante cuarenta años
en los Altos Hornos,
en su interior había todavía un labrador.

En octubre, asaba pimientos rojos
con su soldador
en el balcón de su casa de barrio.

Su voz era capaz de hacer callar
a cualquiera.
Sólo su hija se atrevía con él.

Él nunca decía te quiero.

El tabaco y el polvo de acero quemaron
sus cuerdas vocales.
Dos amapolas a punto de caer.

Cuando se jubiló, su hija se casó a otra ciudad.
Él le hizo un regalo.
No eran rubíes, ni siquiera seda roja.

Había ido sacando piezas de la fábrica.
Poco a poco, sus manos
soldaron una cama de acero.

Él nunca decía te quiero.


15/06/09

La vida nueva

Encantoume este poemario de Eduardo García, La vida nueva, Premio da Crítica deste ano, de quen nunca antes lera nada. Un libro que en palabras do autor é un "canto á vida, un canto ao desexo, que xera utopía e reivindica a capacidade do ser humanos para construírse o seu propio mundo". Unha poesía cercana, que me ía gustando máis a medida que avanzaba na súa lectura.
Son moitos os poemas que escollín cando os lía. Déixovos un par deles, coa esperanza de que poidades agasallarvos á lectura do libro enteiro.

AUSENCIA
La ausencia de un amigo es una sombra
que se queda a vivir en la mirada,
una mancha en el aire que oscurece
a su paso las cosas, un hueco de ascensor
al que asomarse siempre con cuidado.

Si un buen día el amigo nos visita
a su paso la fruta gana brillo,
rebosan los manteles, va ahuyentando
con su sola presencia el simulacro
y a la fuga las sombras se desvanece el hueco
y nos sentimos llenos de nosotros.

Al marcharse el amigo
nos confía tan sólo la tarea
de atender en su ausencia a aquella sombra,
el hueco de ascensor que se abre paso:
nos asomamos al vacío,
lo alimentamos con palabras.

Sólo una cosa es cierta. Nadie puede
enseñarle a un amigo el hueco que nos deja,
comprobar junto a él cuántos minutos,
qué eternidad sin pausa necesita
para alcanzar el fondo una palabra.


LA CARCOMA

Se ha instalado en mi vida la carcoma.
Se encuentra, entre mis cosas, en su casa.
Se ha quedado a vivir con su carcasa
de flores disecadas y un aroma

a cuerpo extraviado, sin persona,
a espíritu sin piel. Es una masa
turbulenta de herrumbre y asco y grasa
manchándome los pasos. Cuando asoma

siento un vértigo hostil en los zapatos.
Ondeando crespones por banderas,
avanzando en la sombra, mata a ratos

mis ganas de vivir por las aceras.
Ha venido por fin, no acepta tratos.
Quiere mi corazón en su salmuera.

23/05/09

Canciones del que no canta

Quixo a casualidade de que xustamente esta semana o meu libro de lectura poético fose este poemario de Mario Benedetti, Canciones del que no canta, que, por suposto, me deixou a miña alumna Andrea (grazas!). Teño que recoñecer que non me encantou, aínda que -coma adoita ocorrer cos poemas- sempre hai versos que chegan ata o fondo. E máis en pleno adeus ao autor. O bo que ten a sinxeleza deste autor é que pode reunir todos os temas nun poema sen apenas percatarte, deixar que a tristura entre e saia de túa alma sen loita aparente, e mesmo que algunha bágoa asome timidamente ao berce das nosas mans. Pode falar de fracaso, de morte, de vida, de soidade... e comprender que todas estas constitúen a nosa partitura particular que debemos vivir cada día. Porque a perda dos seres queridos connota sobre todo as claves deste pentagrama que debemos solventar. E el perdeu á súa muller, a quen lle dedica estes versos. Por iso escollo o derradeiro poema, o

Epílogo

Antes de su final inmerecido
Luz abrió por última vez sus ojos
y su mirada fue una despedida

nunca podré olvidar
esos ojos tan míos
resumiendo una vida
dando un amor postrero
mas o menos consciente
del temblor de mis manos

de ahora en adelante
aunque comparta el tiempo con cercanos
con los míos de siempre
y pregunte y responda y hasta ría
mi alma estará sola en su guarida
con su resignación involuntaria
rodeada de memorias imborrables
e insomnios invadidos de tristeza

y así una noche llegaré en silencio
al borde de mi último destino


23/11/08

Casa de misericordia

Atopar este libro de poema foi todo un descubrimento que lle debo a Papel en Blanco. Lin o poemario cunha fame triste que afondaba con cada verso, con cada novo poema. Coñecía pouco o autor, Joan Margarit, e o outro día tiven a sorte de compartilo con Gonzalo Moure, quen mo leu no seu catalán orixinal. Poemas sinxelos, íntimos, dolorosamente tenros, infatigablemente certos. Non busquedes nin vangardismos nin grandilocuencias, toparedes existencialismo e paso insobornable do tempo. Non sei se foi merecedor do Premio Nacional de Poesía deste ano, a verdade, pero a min os seus poemas chéganme. E iso é o que lle pido á poesía.
Déixovos algún exemplo:

EL EQUIPO DEL ASESINO

Entre tantos desastres amontonados como sacos
la vida me dejó tu amor.
Qué más da el silencio de la noche,
el coche negro que apagó los faros
y el saxo de la radio, puesta a bajo volumen.
Impecable ha de ser sólo el disparo:
certero y peligroso. Como tú en mi vida.


VIUDA

En mis altos tacones de mujer
me alzo hacia la furia y mis ojos te escriben,
de un garabato, el nombre de mi amante.
De ti y de mí non queda más que un pozo
que fue llenándose de muertos pájaros.
De pequeña solía encerrarme en un armario:
hoy, en la oscuridad de un cine, espero
a que, dentro de mí, termine de llorar
la niña del fracaso.
Lo que no me dijiste es este frío.
Lo que nunca te dije son las piedras
que, de la playa al mar, lanza el olvido.
En mis altos tacones de mujer
me alzo elegante, sensual, furiosa,
mientras miro hacia abajo, hacia tu tumba.


08/08/08

Vista cansada

Vista cansada é o título do poemario de Luis García Montero editado na preciosa edición da Colección "Palabra de Honor" da editorial Visor, ao igual que Nada grave de Ángel González, do que xa vos falei. Segundo o autor, realiza unha "apuesta optimista fronte ás inxustizas que se perpetúan". O autor mira o pasado con conciencia crítica, xa que ao pasar os anos un cansa de ver cousas, mesmo as cousas parecen cansas de si mesm as. Ademais de mirar o pasado, de falar de amor, de matrimonio, de desamor, dos seus fillos, fala tamén das súas dúbidas, do cansazo e de pesadelos.

Memoria de la felicidad:

No es injusta la vida
por estar condenada a cambiarte despacio
como yo te desnudo.

Si no fuese una pobre amistad temblorosa,
un íntimo abordaje,
el tiempo debería permanecer callado
y detrás de la puerta,
para guardar así
la verdad de tu piel y la luz de la tarde.

Desde el jardín, a voces,
los amigos nos piden que bajemos.
Quieren ir hasta el pueblo por la playa.

A las olas que llegan
no les faltan misterios que poner a tus pies,
ni arena que borrar entre tus pasos.
Mi libertad, que todo lo padece
y navega entre dudas posesivas,
al verte caminar va comprendiendo
que si tú te quedases
así, tal como eres,
salvada de las horas,
con tu cabello negro, y con tus ojos,
y con la fe de la madera limpia
que flota en tu mirada,
yo me iría alejando de ti,
cada vez más hundido,
como una luz se aleja por el mar
de una verdad robada por el tiempo.

La vida no es injusta,
aunque esté condenada a cambiarte despacio
como yo te desnudo.

Vente conmigo al frío del invierno.
Deja que todo pase
como pasa una mano por la piel,
como corre la lluvia
por el cristal de un dormitorio.
Allí se puede ser feliz. Incluso
volveremos un día,
descalzos y abrazados en la niebla,
a caminar por esta playa
cuando seamos viento.


Na páxina 83 ten un poema titulado "El profesor" que os que compartimos profesión deberiamos ler!

No sé viajar sin ti:

Deshice la maleta. Fue saliendo
doblada una ciudad con voz de lluvia.
De las perchas colgaron
los cielos rotos y la luz sumisa.
Ordené las preguntas
en la parte derecha del cajón
y a la izquierda dispuse un restaurante,
una mesa sin hambre y sin rumor de sábanas
para cenar cansado de estar solo.

Luego bajé a la calle.
En la esquina arrugada de una chaqueta negra
me detuve a mirar
la luna de las ropas interiores.
Dolía el pasaporte en el bolsillo
igual que los extraños y las tiendas cerradas.
Quise llamar un taxi. No levanté la mano.
Se paró junto a mí la desventura
de una ciudad vacía.

A media noche estaba a medio ser
en medio de la nada.

No sé viajar sin ti,
ni contarte las cosas por teléfono.


08/07/08

Nada grave

Nas miñas mans, por fin, o último libro de Ángel González, Nada grave, que xa lin e relin varias veces. "Dos palabras fuertes, nada y grave, se unen de manera irónica para restarle importancia a un estado sentimental de crisis profunda. La ironía, como forma de pudor, vuelve a convertirse en una clave del pesimismo vitalista del poeta" (Limiar). Dá gusto ver a propia tristura reflectida en versos tan fondos, saber que outros senten o mesmo:

Leo poemas al azar,
leo casi sin pensar en lo que leo.
Cuando me encuentro un verso triste,
siento en el alma como una caricia.
No es que me alivie la tristeza ajena;
es que me siento menos solo.

Sin ti la poesía
ya no me dice nada,
y nada tengo que decirle a ella.
La única palabra
que entiendo y que pronuncio
es ésta
que con todo mi amor hoy te dedico:
nada.

Esperar la desdicha,
¿es una forma de esperanza?
La menos peligrosa, en cualquier caso.
La que no puede defraudarnos nunca.

La madre que me parió,
en el momento de alumbrarme,
no sabía que daba a luz un pedazo de sombra (...)

Al lector se le llenaron de pronto los ojos de lágrimas,
y una voz cariñosa le susurró al oído:
-¿Por qué lloras, si todo
en ese libro es de mentira?
Y él respondió:
-Lo sé;
pero lo que yo siento es de verdad.

Seguiría escribindo versos, mentres os leo unha vez máis (os subliñados son meus). Así é Ángel González: sempre estará aquí porque sempre teremos os seus versos. A verdadeira maxia da poesía.



Neste blog utilizamos as imaxes con finalidade educativa. Se algunha delas estivera suxeita a dereitos de autor, rogamos que vos poñades en contacto connosco para retirala de inmediato.